Cosas que pasan

Como en todo en la vida, follando pasan cosas, cosas raras, sorprendentes, escatológicas etc. Al fin y al cabo, es un momento de desconexión, locura y poca lógica, por lo que las probabilidades de que ocurran sucesos no planificados son mucho mayores (lo que le da un punto de magia al asunto).

Con esta recopilación pretendemos demostrar que a todo el mundo le pasan cosas, y cuando se comparten se descubre que es algo mucho más habitual y divertido de lo que parece. Anímate a mandarnos las tuyas a sexoyloquesurjablog@gmail.com

Una vez se me escapó un pedo follando en el coche, los dos nos reímos muchísimo y no se perdió para nada el erotismo, simplemente se convirtió en algo mucho más divertido.


Uno de mis amantes partió su piercing de la lengua después de un cunnilingus de más de una hora. La bola se partió en varios trozos y el palo salió volando. Cuando me fui a levantar a recoger los trozos de la “tragedia” me dijo: quieta, aún no he terminado y siguió comiéndome el coño, lo que me pareció maravillosamente sexy.


Un día estaba follando agustito, teniendo de invitado estelar a un amiguete con forma de dildo y haciendo un poco el burro se nos partió el cacharro en dos. No se partió en dos trozos, sino que por dentro quebró y esto hizo que se quedará con media parte colgandera. Mi amante empezó a decir que me había partido la polla (el dildo era mío) y no pudimos parar de reírnos. No recuerdo nada más de ese polvo, pero sé que me partí la polla de forma literal y figurada. Fue muy divertido.


Una vez después de echar un polvete en la cama de mi madre, me dejé un clinex lleno de semen en su mesilla. No me di ni cuenta y cuando mi madre volvió de currar, al ir a quitarse el pintalabios, cogió ese papel que ella creía haber dejado allí antes y confiaba en que estuviera sano y se lo pasó por los labios sin miramientos.

Os podéis imaginar mi cara cuando vino mi madre a pedirme explicaciones de semejante tropelía. Aunque tengo suerte de tener una madre tan maja y abierta que se lo tomó con humor.


Un día estaba follando con la que era mi novia en ese momento, de forma normal y sin fliparme demasiado y no sé qué movimiento loco hice que me rajé por un lado el frenillo. Dolor brutal y un goteo de sangre continuo que me duró la tarde entera. Por suerte no tuve que ir al médico y todo quedó en un susto, pero el polvo sangriento se fue al garete y se nos quedó un cuerpo muy regulero.


Después de dejarlo con mi ex, unos meses después, quedamos y acabamos yendo a follar a mi coche. Se puso tan cerda que se empezó a comer mi polla como si se estuviera intentando hacer un lavado de estómago y acabó atragantándose y echándome la pota en el rabo. Acto seguido me la siguió chupando hasta correrme.


Estaba con mi ex en mi casa durmiendo, en un apartamento para nosotros solos junto a la casa de mis padres.
Nos despertamos como a las 10 y nos pusimos a follar. Fue justo cuando me puse a hacerle sexo oral cuando se abrió la puerta de la habitación y entró mi madre con cosas para desayunar. Básicamente vio mi ojete moreno, con los huevos colganderos y a mi ex en bolas espatarrada y gimiendo.
La conversación antes de cerrar e irse fue algo como:
¡Buenos días chicos! ¿Qué os apet…?
-Vale, madre.
-Uy, perdón.
No se mencionó nunca nada del tema.


Una vez follando en el mar nos rozó un ñordo a la deriva… Lo espantamos como pudimos y nos movimos unos metros en paralelo a la orilla para seguir con el trabajo.


Mi madre me pidió que le pasara sus fotos de las vacaciones a un pen drive para enseñárselas a los amigos que les habían invitado a comer a su casa, como buena hija cumplí el encargo, aunque se me olvidó borrar las fotos de una servidora haciendo sendas mamadas a un par de chicos diferentes. Mi madre me llamó diciéndome que no recordaba que les hubiera acompañado en aquel viaje y menos para hacer ese tipo de cosas.


Hace años estaba en casa de mi novio de aquel momento, aprovechando que sus padres no estaban, y justo cuando estábamos echando un polvo, llegó su abuela a la casa. La mujer se puso a recoger mi ropa del suelo pensando que era de su nieto, mientras yo, desnuda, me escondía detrás de la cortina. Acto seguido la buena señora pensó que no tenía otra cosa mejor que hacer que ponerse a cocinar ¡una tortilla de patata!, así que tuve que salir desnuda al descansillo de la casa de mi pareja vistiéndome fuera de casa.


– ¿te acuerdas cuando mi ex, que también había sido el tuyo te vió desnuda?

– joder ¡¡¡¡síii!!!! Y encima mientras follaba con su hermano, que era mi novio en ese momento…. no sabía cómo salir de la habitación después… jajajajajaja

– lo más divertido fue cuando volvió a la habitación donde yo estaba postcoital gritando: ¡le he visto el coño a Laura!


Una noche borracha conocí a un chico en una discoteca, como las ganas apretaban, decidimos entrar en el baño de chicas a continuar lo que habíamos empezado fuera. El señor de seguridad nos vio entrar a los dos y empezó a llamar justo en el momento en el que se la estaba chupando mientras él sujetaba la puerta con la espalda. Como le ignoramos completamente, empezó a empujar la puerta a lo bestia, haciendo que mi mamada fuera mucho más espectacular. Cuando por fin consiguió abrirla, lo hizo con tanta violencia que yo me atraganté y él se corrió.


Me dejó una amiga las llaves de un piso, que tienen en venta sus padres, para follar, lo hicimos, nos quedamos a pasar la noche porque llovía un montón y a las 8 de la mañana me despierto porque había alguien abriendo la puerta con llave y venía hacia la habitación, pregunté que quien era, abrieron la puerta, vieron la ropa que la teníamos encima de una cama, pero no me vieron a mi o a ella que estabamos desnudos durmiendo en otra cama al lado de la de la ropa (no se llegó a abrir la puerta del todo), no contestó nadie, se fue hacía la cocina, cogió un cepillo y se puso a fregar el patio para que no se inundase por el agua de la lluvia… Cuando terminó se fue y cerro la puerta del piso. Es lo más surrealista que me ha pasado nunca, porque no era mi piso y no sabía quien coño era la otra persona. Más tarde me explicó mi amiga que por lo visto en ese bloque, los vecinos tienen llave de ese piso para acceder al patio, que es algo así como una zona común del bloque.


Una vez me estaba comiendo el coño de una chavala y era de estas veces que te recreas y que lo disfrutas más que nunca. Empleas nariz, barbilla, boca e incluso un poco los dientes. A ella le gustaba, se le notaba en los gestos, los gemidos, ése temblor de piernas tan característico… Empezaba a lubricar más que nunca. Me estaba mojando la cara y el flujo  sabía súper bien, súper sabroso. Con unos matices que no sé describir. Al terminar y con la corrida por mi cara le di un beso de amor y encendí la luz buscando el tabaco y aquello parecía un crimen. Le había bajado la regla mientras le comía el coño y todo estaba lleno de sangre.

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